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5/9/11

Perfil de maestros de acuerdo a su Dominancia Cerebral

A continuación detallamos caracterísiticas del "típico maestro" según su perfil de Talento o Dominancia Cerebral utilizando la terminología de Mapa de talentos (delateros y defensas) Maestr@ Delanter@ Izquierd@: Tiende a; Dar la materia por varios años, Planificar su materia de manera estructurada, dar prioridad al temario por encima de la necesidad del alumno, Enseñar con alto grado de raciocinio y análisis, Sostener que la evaluación es clave, Premiar la inteligencia intelectual, Promover la discusión y el debate, Ser poco flexible y estricto, Ser dinámico y buscar el manejo de tecnologías en clase
Maestr@ Defens@ Izquierd@: Tiende a; Poder dar la misma materia para siempre, Ejecutar su materia de manera muy estructurada, Cumplir con el temario al 100% en tiempo y forma, Funcionar con un alto grado de reglas, procedimientos, estructura, Promover el orden, el silencio, la lectura, Ser Inflexible, No ser dinámico, No cambiar año con año, Tener un buen grado de servicio pero antepone las reglas al servicio
Maestr@ Defens@ Derech@: Tiende a; Poder dar la materia mucho tiempo, Conectarse a la necesidad individual de cada alumno, Dar mucha importancia al ambiente y armonía del grupo, manejar un alto grado de ejemplos, sentimientos, escucha, Promover la interacción, Ser Flexible, No ser muy dinamico, Promover que el alumno aprenda a su ritmo, No aplicar las evaluaciones, Ser paternalista y poco estricto, Tener un alto grado de servicio desinteresado
Maestr@ Delanter@ Derech@: Tiende a; Puoder dar la materia varias veces si permite cambios, Conectarse al desarrollo individual de cada alumno, Ser muy dinámico, Enseñar con un alto grado de ideas, cambios, participación, Promover la innovación y solución de problemas, Ser altamente flexible, Preguntarse ¿Hay temario?, Permitir que el alumno logre el resultado a su manera, Pensar que as evaluaciones encuadran al alumno y son tediosas Contar chistes, anécdotas, divertirse Ma
Recuerda cualquier parecido con la realidad puede no ser "mera coincidencia" Por último ¿a que tienden los alumn@s? Tienden a; Valorar mejor al profesor con el mismo talento, Engancharse con el profesor de talento opuesto, Hacer grupitos de compañeros con talento parecido, Vivir da acuerdo al talento todo el proceso académico, Los Extravertidos ser inquietos, latosos, retadores, Los Intravertidos aislarse, ser callados, no participar. Esparemos les sea útil en su trayecto por la educación de cualquier nivel. Publicado por el equipo editorial

29/1/10

Utilización de la dominancia cerebral para la orientación profesional

En los últimos años se ha estado utilizando la identificación del talento (talento natural, dominancia cerebral) para ayudar a los estudiantes en su proceso de toma de decisión de la carrera profesional que desean estudiar y posteriromente para enfocar esa carrera de acuerdo a su perfil natural de dominancia.Los resultados han sido extraordinarios, los jóvenes captan de manera muy abierta y sin tanta resistencia (comparado con los adultos) su área de talento o fortaleza de acuerdo a su dominancia y su área de debilidad. Posteriormente se les ayuda, de acuerdo a sus intereses y pasión a correlacionar sus posibles carreras a estudiar respecto a su dominancia, por ejemplo hay carreras muy generales como la administración, la comunicación o la psicología que la pueden estudiar cualquier persona (frontales izquierdos, frontales derechos, basales izquierdos, basales derechos usando terminología de Benziger o colores amarillos , azules ,verdes y rojos de acuerdo a la terminología de Ned Herrmann)claro que cada dominancia le dará su enfoque diferente, sin embargo sí existen carreras que sólo se recomiendan para ciertos perfiles como lo es; el derecho que se recomienda para izquierdos (que ironía verdad) y es importante que de acuerdo al diagnóstico del estudiante tome esta decisión alineada con su talento natural el cual se basa en investigaciones recientes de neurociencia.
Además en el proceso muchas veces se involucra a los padres lo cual ayuda mucho a mejorar la certeza de la decisión ya que típicamente los padres (sobre todo el papá) desean que su hijo estudie lo que ellos piensan es bueno para él basado en lo que ha sido bueno para ellos, factor que si padre e hijo no coinciden en su perfil no ayudará y en muchos casos explicará el fracaso de la decisión del jóven, en otros casos se ´resiona al jóven a decidir por la necesidad o el estatus; debes estudiar esto porque debes manejar el negocio familiar o porque deja mucho dinero...
Los números de cambio y deserción en la universidades son alarmantes y el contar con este conocimiento ayuda a que vayan bajando.
Publicado por el Departamento de edición del blog.

5/2/08

Expriencia con el modelo Benziger en alta dirección y MBA

Autoconocimiento y Diseño de Carrera
Rodolfo Rivarola

El “Benziger Thinking Styles Model and Assessment” como una herramienta profunda y útil en el diseño de la carrera profesional.En el diseño de la propia carrera profesional, hay aspectos muy relevantes que no pueden descuidarse, dado que su impacto negativo puede ser muy perjudicial. El equilibrio entre el autoconocimiento y el conocimiento del mercado es uno de ellos. ¿Cuál es el balance adecuado entre ambas fuentes de información? ¿Cómo ahondar en uno mismo sin encontrarse perdido? ¿Cuáles son las consecuencias de una carrera profesional desbalanceada? El propósito de éste artículo será brindar información útil para poder responder a estas preguntas.He encontrado que el “Benziger Thinking Styles Model” es un conjunto de descubrimientos muy efectivos para diversos aspectos del auto-conocimiento, entre ellos me gustaría subrayar su importancia en el diseño de la propia carrera profesional. Funciona como sustento para animarse a dar una respuesta personal al dilema entre escuchar los gritos del mercado o a la silenciosa voz interior.Como profesor y consultor he tenido la posibilidad de trabajar y probar el modelo y su cuestionario con alumnos de España y varios países de América Latina. He encontrado que es indispensable para un diseño sólido de la propia carrera profesional; aporta información útil para evitar el stress; y es un factor clave para prevenir la depresión y otros síntomas muy frecuentes en los ejecutivos actuales.Utilizando el BTSA – Benziger Thinking Styles Assessment en diversas poblaciones, desde alumnos de programas MBA hasta altos ejecutivos con varios lustros de experiencia profesional en empresas y negocios, he notado que despierta un gran interés para el diseño de la carrera profesional facilitando una mayor profundidad en la actividad de coaching.Los alumnos de programas MBA describen al Modelo de Benziger y al BTSA como una herramienta poderosa para ahondar dentro de uno mismo y encontrar las piedras fundamentales de su carrera profesional. La búsqueda del propio Estilo de Pensamiento, aquel cúmulo de competencias que forman nuestro talento natural, permite un auto-conocimiento fundamental para diseñar y alinear el propio proyecto.Recuerdo que varios alumnos del programa MBA del IAE([1]) diseñaron su plan de carrera utilizando los descubrimientos de Benziger sobre su propio estilo de pensamiento. Los descubrimientos que hallaron a la luz del modelo les permitió valorar su propio autoconocimiento, e incluirlo como una prioridad necesaria en su propia carrera. Tomaron conciencia de la diferencia entre “competencia” y “preferencia”, donde la primera está vinculada al desarrollo de una habilidad y la segunda está más relacionada con el agrado y placer experimentado.Los ejecutivos de mayor experiencia han encontrado que con el modelo pueden enfrentarse a preguntas eternas y recurrentes como: “¿Porqué es que me cuesta tanto llevar adelante una tarea mientras que otra me resulta tan estimulante?”, “¿Qué más puedo hacer para auto-motivarme y salir delante de esta situación estresante?”, “¿Cómo puedo hacer para incluir en mi agenda, más tareas que me motivan y sacar aquellas que me resultan tan aburridas?” En sesiones de coaching, luego de haber visto sus problemas a la luz del modelo, aliviados por descubrir una posible causa de su estrés, confiesan que al haber comprendido el diagnóstico, tienen elementos útiles para comenzar a cambiar.A mediados del 2002 presenté el modelo de Benziger a un aula de ejecutivos en un programa de alta dirección. Luego del mismo tuve una entrevista de coaching con uno de ellos. Había logrado llegar a la posición de socio de la filial regional de una de las 10 mejores firmas de “servicios financieros” del mundo. Se dedicaba al asesoramiento en “banca privada”. Estaba profundamente sorprendido, con ganas de comenzar a diseñar su “second chance” (segunda oportunidad de carrera). Había desarrollado un completo conjunto de competencias de análisis y lógica (Estilo de Pensamiento Frontal Izquierdo) pero lo que más lo motivaba de su trabajo era la relación interpersonal y de confianza que había ido logrando con sus clientes, gracias al desarrollo de la empatía y asertividad (Estilo de Pensamiento Basal Derecho). El encontraba que para llevar adelante su trabajo con éxito debía manejarse muy bien con el análisis de las diversas carteras y generar un fuerte vínculo de confianza con los clientes. Había logrado este perfil pero explicaba que terminaba sus días muy agotado y en algunas ocasiones muy aburrido. Luego de la sesión de coaching, el pudo identificar su Estilo de Pensamiento natural, su talento era el Frontal Derecho, imaginativo e intuitivo. A partir de allí identificó el diseño de distintos escenarios posibles y la solución creativa de problemas como dos habilidades que le proporcionaban una enorme motivación profesional. Ambas competencias se desprenden del estilo frontal derecho. Sería muy extenso para este artículo comentar los diferentes descubrimientos que el fue haciendo. El encontraba satisfacción en tareas extra laborales y terminaba sus días laborales muy cansado y aburrido. A partir del diálogo descubrió un camino posible para desempeñarse en tareas intrínsecamente satisfactorias dentro del ámbito laboral, sin tener que recurrir a los hobbies para ello.Tanto los altos ejecutivos con años de experiencia, como los alumnos MBA’s que comienzan a construir sus carreras profesionales, han podido, gracias a trabajar en coaching con el modelo de la Dra. Benziger, tomar un atajo directo hacia un dilema clave en el desarrollo de la propia carrera: “¿a Quién he de oír? ¿qué consejos he de escuchar?” De un lado suenan las voces demandantes del mercado, marcando carreras estándares y premiando algunas funciones más que otras, invalidando opciones que no les son útiles, a veces apoyados en fuertes prejuicios y modelos mentales. Del otro lado suena esa voz interior difícil de percibir, tenue, mostrando los propios intereses, las motivaciones intrínsecas, los gustos. La respuesta más sencilla es seguir las voces nítidas y claras del mercado. Algunos se aventuran en aclararse mejor sus propios susurros interiores. La solución a éste dilema central no puede ser respondido por el modelo de Benziger, depende de cada persona, y dada su libertad, es una decisión intransferible.El modelo trae evidencia científica sobre el impacto negativo consecuente a seguir únicamente los rumbos que marca el mercado. Las voces interiores, a gritos o en susurros, manifiestan el propio Estilo de Pensamiento. Aquel conjunto de habilidades intelectuales que requieren un menor esfuerzo. En concreto, una actividad alineada con nuestro estilo de pensamiento consume 100 veces menos oxígeno que otra no alineada. El “desvío del tipo”, es decir, el desarrollo de competencias no alineadas con nuestro estilo de pensamiento, es una de las principales causas de stress ([2]) y en muchas oportunidades de depresión.La mejor solución, la opción más difícil, es encontrar un camino que satisfaga ambos consejos. En mi experiencia, los ejecutivos y hombres de negocios tienen mucho más claro el conocimiento del mercado, privilegiando este criterio sobre el conocimiento y descubrimiento de uno mismo. Muchas veces esto se debe a no contar con una herramienta adecuada para poder hacerlo. Considero que el Modelo y los descubrimientos de la Dra. Benziger funcionan como una buena herramienta para ahondar en estos aspectos y buscar información equilibrada en pos del diseño de una carrera balanceada. [1] IAE – Escuela de Dirección y Negocios de la Universidad Austral. http://www.iae.edu.ar/

31/10/07

Evolución del concepto de Dominancia Cerebral (Hemisférica, Triuno, Total o cuadrantes)

NEUROCIENCIA Y EDUCACIÓN

Carlos Ruiz Bolívar, PhD
Coordinador General de Investigación UPEL-IPB


Resumen
En este trabajo se discuten los enfoques de la neurociencia representada por Sperry (1973), MacLean (1978) y Herrmann (1989. Sperry y colaboradores confirmaron la especialización de los hemisferios cerebrales. Sus investigaciones permitieron esta-blecer que la capacidad de hablar, escribir, leer y razonar con números, es fundamentalmente una responsabilidad del hemisferio izquierdo; mientras que la habilidad para percibir y orientarse en el espacio, trabajar con tareas geométricas, elaborar mapas conceptuales y rotar mentalmente formas o figuras, son ejecutadas predominantemente por el hemisferio derecho. MacLean presenta un modelo del cerebro formado por tres elementos interrelacionados, estos son: el cerebros reptiliano, el sistema límbico y la neocorteza; ellos controlan la vida instintiva, emocional e intelectual, respectivamente. Herrmann, por su parte, ha propuesto el modelo del cerebro total, formado por cuatro cuadrantes, que determinan estilos diferentes de procesamiento de in-formación en los individuos, aun cuando se admite que el cerebro funciona como una totalidad integrada. Estos hallazgos tienen implicaciones para el rediseño del currículo de la carrera de formación docente, para la planificación de programas de entrenamiento para docentes en servicio, al mismo tiempo que permiten fundamentar el diseño de estrategias instruccionales, atendiendo a distintos estilos de aprendizaje y al desarrollo de la creatividad.
Palabras claves:
Neurociencias, neuroeducación, neuroaprendizaje

Introducción
Una de las explicaciones más recientes que se ha intentado sobre el comportamiento inteligente ha sido formulada desde la perspectiva de la neurociencia (Beauport y Díaz, 1994); es decir, la disciplina que se encarga del estudio interdisciplinario del cerebro humano, lo que ha derivado en una mayor comprensión acerca de la relación entre el funcionamiento del cerebro y la conducta.
Tal vez, uno de los resultados más relevantes de los trabajos de investigación que se han realizado sobre este órganos consiste en haber descubierto que sus dos hemisferios difieren significativamente en su funcionamiento. La naturaleza de esta diferencia ha sido intensivamente estudiada desde la década de los año 50, particularmente por biólogos, psicólogos, neurólogos y cirujanos.
Uno de los trabajos pioneros en está área ha sido realizado por Gazzaniga y colaboradores (Gazzaniga, Bogen y Sperry, 1965; Gazzaniga y Sperry, 1967). De igual forma, ha sido importante la contribución de autores tales como MacLean (1978) y Herrmann (1989) entre otros.
Tales investigaciones han dado origen a diferentes inter-pretaciones acerca del funcionamiento del cerebro. A continua-ción se presenta una síntesis de los hallazgos más relevantes que al respecto reporta la literatura y se analizan sus implica-ciones para la educación.
La Investigación sobre los Hemisferios Cerebrales
Hasta mediado del Siglo XIX los investigadores todavía no habían advertido la especialización de los hemisferios cerebrales. Los primeros hallazgos, en este sentido, se deben al médi-co francés Paul Broca y al neurofisiólogo alemán Carl Wernicke (citado por Herrmann, 1989; Wittrock, 1977; VerLee, 1986), quienes a partir de sus observaciones clínicas en pacientes con daños cerebrales llegaron a la conclusión de que había una rela-ción directa entre el daño de ciertas zonas del cerebro y la pérdida de la capacidad de hablar. Específicamente, Broca observó, en 1985, que las lesiones en cierta zona de la parte izquierda del cerebro producían, casi invariablemente, trastornos en el habla, en tanto que ello no corría con las lesiones en la misma zona del hemisferio derecho.
Posteriormente, en 1874, Wernicke identificó otra región, diferente a la ya descubierta por Broca, relacionada con otro tipo de dificultad en el habla. De nuevo, constató que el len-guaje sólo era afectado por una lesión en el hemisferio izquierdo. En ambos casos, los investigadores determinaron que la incapacidad no estaba relacionada con los músculos productores del habla, sino que cada zona intervenía en su proceso mental básico necesario para la producción de un lenguaje articulado y con significado.
Los hallazgos anteriores no sólo permitieron confirmar la diferenciación funcional de los dos hemisferios cerebrales, sino que hicieron pensar en el cerebro izquierdo además, de ser dife-rente, era también superior al derecho, por el hecho mismo de estar asociado con la capacidad de hablar. Así surgió la teoría de la dominancia cerebral. Esta teoría parecía estar respaldada por el hecho de que en la mayoría de las personas la mano derecha (controlada por el hemisferio izquierdo) es la dominante, lo cual llevó a pensar que el hemisferio derecho no jugaba nin-gún papel importante en el pensamiento.
Fue después de la Segunda Guerra Mundial que se llegó a determinar, en soldados con lesiones cerebrales, que el daño de ciertas zonas del hemisferio derecho producía dificultades en ciertas funciones del organismo. VerLee (1986) ha resumido tales hallazgos en los términos siguientes:
Si bien los pacientes con lesiones en el hemisferio derecho conservan su capacidad verbal, a menudo expe-rimentaban una extrema distorción espacial; muchos tenían gran dificultad en encontrar los lavados (cuarto de baño) o bien eran incapaces de hallar la sala de estar. Les costaba vestirse solos y era fre-cuente que se pusieran prendas al revés o que metie-ran una extremidad en la manga o pierna que no le correspondía. Los dibujos también denotaban serios problemas con las relaciones espaciales, demostrando una gran desorganización y distorción de relaciones entre diversos elementos (p.26).
Los estudios revelaron, además, que el hemisferio derecho era superior al izquierdo en la discriminación entre colores y formas, lo cual ocurría no sólo con el campo visual sino también con los demás sentidos; por ejemplo, los pacientes con lesiones en el hemisferio derecho tenían dificultad para discriminar cuál de dos presiones en el cuerpo era más intensa o para saber con exactitud donde había sido pinchados con un alfiler (discriminación táctil). También tenían problemas para familiarizarse con laberintos cuando se les vendaban los ojos (VerLee, 1986). Los hallazgos antes reportados sobre la especialización de los he-misferios cerebrales quedaron confirmados con los resultados de las investigaciones de Roger Sperry y colaboradores (Sperry, Gazzaniga y Bogen, 1969; Sperry, Bogen y Vogel, 1970; Sperry, 1973; Gazzaniga, Bogen y Sperry, 1962, 1963, 1965, citados por Wittrock, 1977) del Instituto Tecnológico de California, quienes en la década de los año 60 diseñaron la técnica de la comisuroc-tomía (corte del cuello calloso) y la aplicaron, por primera vez, con gatos para estudiar el funcionamiento de los dos hemis-ferios por separado. Los resultados de tales investigaciones le permitieron a Sperry ganar un premio Nobel de Medicina en 1981.
Al aplicar la técnica anterior con sujetos epilépticos crónicos encontraron que la comisuroctomía no alteraba la conducta de los pacientes; es decir, los sujetos mantenían su comportamiento habitual o normal. Esto se explica porque en la mayor parte de sus experiencias cotidianas, los dos hemisferios reciben el mismo tipo de información. Sin embargo, cuando los investigadores manipularon la presentación de información de modo que esta llegase sólo a un hemisferio, fue cuando se pudo explorar la diferencia en el funcionamiento de los dos lados del cerebro.
Los resultados de estas investigaciones permitieron conocer muchos aspectos relacionados con el control de la conducta, por ejemplo, que el lado izquierdo del cuerpo está controlado prin-cipalmente por el hemisferio derecho, y que el lado derecho está controlado, sobre todo, por el izquierdo. Por consiguiente, los estímulos a partir de la mano, la pierna y el oído derecho son procesados primordialmente por el hemisferio izquierdo y viceversa. No obstante, los estímulos visuales son procesados si-multáneamente por los dos hemisferios, ya que cada ojo envía información a ambos lados del cerebro.
Otras investigaciones (Ver Gazzaniga, Bogen y Sperry, 1962, citado por Wittrock, 1977) estuvieron orientadas a determinar el intercambio de información entre los dos hemisferios. El primer resultado importante fue que tal intercambio quedaba completamente interrumpido una vez efectuada la comisuroctomía. Sin embargo, se encontró que la información sensorial (visual, táctil, auditiva, olfativa) presentada a un hemisferio podía ser procesada en esa mitad del cerebro, aun cuando cada uno de tales procesos fueron realizados fuera del campo consciente del otro lado del cerebro. Esta observación confirmó los resultados preliminares obtenidos con sujetos animales por Sperry y Col (1962, citado por Wittrock, 1977), pero estos resultados fueron más dramáticos, puesto que es en el hemisferio izquierdo donde normalmente se procesa el lenguaje natural y los mecanismos del discurso. Todos los procesos que se llevan a cabo en este hemisferio pueden ser en forma verbal fácilmente descritos por los pacientes; mientras que la información presentada al hemisferio derecho es indescriptible. En consecuencia, fue sólo a través del uso de técnicas especiales de evaluación desarrollados por estos investigadores con tal propósito, que se pudo describir que el hemisferio derecho tiene una rica e independiente vida mental y que es capaz de experienciar la mayoría de las activi-dades mentales que desarrolla el lado izquierdo del cerebro (Gazzaniga, 1977).
En uno de los experimentos realizados con personas sanas se proyectó la palabra "Spoon" (cuchara) en el campo visual izquierdo (hemisferio derecho); y cuando se le preguntó al suje-to qué estaba viendo, no pudo responder. Sin embargo, usando la mano izquierda, él fue capaz de identificar el objeto con referencia ("Spoon") dentro de un grupo constituido por diferentes elementos, sin necesidad de ver dichos elementos, simplemen-te fue capaz de reconocer la forma del objeto a través de la sensación táctil. No obstante, cuando se le preguntó qué objeto tenía en la mano, su respuesta fue: "no lo sé", lo cual llevo a la conclusión de que el hemisferio derecho si bien es capaz de reconocer una palabra, en este caso el término "cuchara" y de encontrar una cuchara real, pero no es capaz de describir su funcionamiento con palabras.
Los resultados del experimento anterior apoyan el modelo de funcionamiento hemisférico sugerido por los estudios de pacientes con lesiones cerebrales. La mano derecha comunica con el hemisferio izquierdo verbal, y así el sujeto puede describir verbalmente su contenido. La mano izquierda comunica con el hemisferio derecho, pero puesto que la capacidad verbal de éste es limitada, el sujeto no puede dar una respuesta verbal. Ello pone en evidencia que la falta de una respuesta verbal no indica una carencia de conocimientos sino tan sólo una dificultad para expresar dicho conocimiento verbalmente. Estos resultados su-gieren que mientras el hemisferio izquierdo presenta una mayor capacidad para procesar informar verbal que el hemisferio derecho, éste es superior al primero en el manejo de las relaciones espaciales.
En resumen, se podría decir que a través de las investiga-ciones en el área de la neurociencia se ha podido establecer que muchas de las habilidades mentales específicas son lateralizadas; es decir, son llevadas a cabo, son apoyadas y coordinadas en uno u otro de los dos hemisferios cerebrales. Así tenemos que la capacidad de hablar, escribir, leer y de razonar con números es fundamentalmente una responsabilidad del hemisferio iz-quierdo en muchas personas. Mientras que la capacidad para percibir y orientarse en el espacio, trabajar con tareas de geometría, elaboración de mapas mentales y la habilidad para rotar mentalmente formas o figuras son ejecutadas predominante-mente por el hemisferio derecho.
La diferencia de procesamiento de los dos hemisferios pue-de ser establecida de la manera siguiente: por una parte, el hemis-ferio izquierdo procesa secuencialmente, paso a paso. Este proceso lineal es temporal, en el sentido de reconocer que un estímulo viene antes que otro. La percepción y la generación verbales dependen del conocimiento del orden o secuencia en el que se producen los sonidos. Este tipo de proceso se basa en la operación de análisis. Es decir, en la capacidad para dis-criminar las características relevantes, para reducir un todo a sus partes significativas.
El hemisferio derecho, por otra parte, parece especializado en el proceso simultáneo o de proceso en paralelo; es decir, no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas y gestalts. Integra partes componentes y las organiza en un todo. Se interesa por las relaciones. Este método de procesar tiene plena eficiencia para la mayoría de las tareas visuales y espa-ciales y para reconocer melodías musicales, puesto que estas tareas requieren que la mente construya una sensación del todo al percibir una pauta en estímulos visuales y auditivos.
De acuerdo con VerLee (1986), lo que fundamentalmente dife-rencia a los dos hemisferios cerebrales, en cuanto a las funciones que realizan, es su estilo de procesamiento de información. En este sentido, ella aclara que el hecho de que el estilo de procesamiento del hemisferio izquierdo sea más eficiente cuando trata de un tipo de información temporalmente organizada, como el lenguaje, no significa que el lenguaje este situado en el lado izquierdo del cerebro. De la misma manera señala que el pensamiento visoespacial no radica en el hemisferio derecho, sino que éste se especializa en una modalidad de proceso que percibe y construye pautas; en consecuencia, es más eficiente en las tareas visoespaciales.
La Teoría del Cerebro Triuno
La teoría del cerebro triuno propuesta por MacLean (1978, 1990) presenta otra visión del funcionamiento del cerebro humano y sus implicaciones para la educación. Sin embargo, esta con-ceptualización no es opuesta a la de la dominación cerebral; por el contrario, la complementa y amplía. Esta teoría ha sido desarrollada a partir de estudios fisiológicos realizados con animales. MacLean considera que el cerebro humano está formado por tres cerebros integrados en uno. Estos cerebros son: (a) el reptiliano; (b) el sistema límbico; y (c) la neocorteza. Cada una de estas áreas del cerebro ejerce diferentes funciones que, en última instancia, son responsables por la conducta humana.
El Cerebro Reptiliano
Esta parte del cerebro está formada por los ganglios basa-les, el tallo cerebral y el sistema reticular. Es el responsable de la conducta automática o programada, tales como las que se refieren a la preservación de la especie y a los cambios fisiológicos necesarios para la sobrevivencia. Algunas veces, es denominado complejo reptiliano porque es típico de los repti-les y tiene un papel muy importante en el control de la vida instintiva.
En consecuencia, este cerebro no está en capacidad de pen-sar, ni de sentir; su función es la de actuar, cuando el estado del organismo así lo demanda.
Desde un punto de vista evolutivo, el cerebro reptiliano es el más primario y está muy relacionado con la piel y con los poros. Esta área del cerebro controla las necesidades básicas y la reacción de "luchar o volar", la cual se refiere a los cambios en el funcionamiento fisiológico que acompañan al estrés o a la amenaza.
El complejo reptiliano, en lo seres humanos, incluye conductas que se asemejan a los rituales animales como el anidarse o aparearse. La conducta animal está en gran medida controlada por esta área del cerebro. Se trata de un tipo de conducta instintiva programada y poderosa y, por lo tanto, es muy resis-tente al cambio.
En el cerebro reptiliano se procesan las experiencias pri-marias, no-verbales, de aceptación o rechazo. Aquí se organizan y procesan las funciones que tienen que ver con el hacer y el actuar, lo cual incluye: las rutinas, los valores, los hábitos, la territorialidad, el espacio vital, condicionamiento, adicciones, rituales, ritmos, imitaciones, inhibiciones y seguridad. En síntesis, este cerebro se caracteriza por la acción.
El Sistema Límbico
De acuerdo con Maclean, el segundo cerebro está representa-do por el sistema límbico, cuya función principal es la de con-trolar la vida emotiva, lo cual incluye los sentimientos, el sexo, la regulación endocrina, el dolor y el placer. Anatómicamente está formado pro los bulbos olfatorios, el tálamo (placer-dolor), las amígdalas (nutrición, oralidad, protección, hostili-dad), el núcleo hipotalámico (cuidado de los otros, características de los mamíferos), el hipocampo (memoria de largo plazoz), el área septal (sexualidad) y la pituitaria (directora del sis-tema bioquímico del organismo). Puede ser considerado como el cerebro afectivo, el que energiza la conducta para el logro de las metas. El desbalance de dicho sistema conduce a estados agresivos, depresiones severas y pérdida de la memoria, entre otras enfermedades.
La investigación en esta área parece apoyar la noción de que toda la información que penetra al organismo es supervisada y controlada por el sistema límbico, lo cual constituye una función vital para la sobrevivencia (Ver Restqak, 1984).
La Neocorteza
El tercera cerebro está constitutivo por la neocorteza, la cual está conformada por los dos hemisferios en donde se llevan a efecto los procesos intelectuales superiores. De allí que la neocorteza se la identifique, también, como el cerebro que rige la vida intelectual.
La neocorteza se convierte en el foco principal de atención en las lecciones que requieren generación o resolución de pro-blemas, análisis y síntesis de información, del uso del razona-miento analógico y del pensamiento crítico y creativo.
Las dos características básicas de la neocorteza son: (a) la "visión", la cual se refiere al sentido de globalidad, sínte-sis e integración con que actúa el hemisferio derecho; y (b) el análisis, que se refiere al estilo de procesamiento del hemisfe-rio izquierdo, el cual hace énfasis en la relación parte-todo, la lógica, la relación causa-efecto, el razonamiento hipotético y en la precisión y exactitud.
La Teoría del Cerebro Total
Herrmann (1989), basado en los estudios previos sobre la dominancia cerebral (Sperry, 1973) y en la teoría del cerebro triuno (MacLean, 1978); así como en los resultados de sus pro-pias investigaciones, utilizando equipos de retroalimentación biológica (biofeedback) y de electroencelografía, ha replanteado el problema de la dominancia cerebral (Ruiz-Bolívar y Cols., 1994). El ha propuesto la teoría del cerebro total que se ex-presa en un modelo que integra la neocorteza (hemisferios derecho e izquierdo) con el sistema límbico. Concibe esta integra-ción como una totalidad orgánica dividida en cuatro áreas o cuadrantes, a partir de cuyas interacciones se puede lograr un estudio más amplio y completo de la operatividad del cerebro y sus implicaciones para la creatividad y el aprendizaje.
Cada una de las áreas cerebrales o cuadrantes realiza fun-ciones diferenciadas. Así, el lóbulo superior izquierdo (Cuadrante A) se especializa en el pensamiento lógico, cualitativo, analítico, crítico, matemático y basado en hechos concretos. Por su parte, el lóbulo inferior izquierdo (Cuadrante B), se caracteriza por un estilo de pensamiento secuencial, organi-zado, planificado, detallado y controlado; el lóbulo inferior derecho (Cuadrante C) se caracteriza por un estilo de pensamien-to emo-cional, sensorial, humanístico, interpersonal, musical, simbóli-co y espiritual. Finalmente, el lóbulo superior derecho (Cua-drante D), se destaca por su estilo de pensamiento concep-tual, holístico, integrador, global, sintéti-co, creativo, ar-tísti-co, espacial, visual y metafórico.
Las cuatro áreas antes señaladas se recombinan y forman, a su vez, cuatro nuevas modalidades de pensamiento, estas son: (a) realista y del sentido común formado por las áreas A y B (hemisferio izquierdo); (b) idealista y kinestésico, constituido por las áreas C y D (hemisferio derecho); (c) pragmático o cere-bral, conformado por los cuadrantes o áreas A y D; y (d) instin-tivo y visceral formado por las áreas B y C (sistema límbico).
Herrmann llega a la validación de su modelo a partir del análisis factorial de las respuestas de un cuestionario aplicado a una muestra de más de 100.000 ciudadanos norteamericanos. Dicho cuestionario estaba formado por ítemes que representaban las diferentes funciones cerebrales que típicamente utilizan los individuos en situaciones académicas, laborales, de recreación y de la vida diaria. En cada caso, se le pide al sujeto indicar su preferencia por tal o cual función, a objeto de identificar cuál es la tendencia de su dominancia con respecto a cada cua-drante.
La muestra estudiada por Herrmann indica que el 6% de los sujetos tenían una dominancia simple, es decir, su estilo de pensamiento estaba claramente enmarcado en uno de los cuatro cuadrantes; el 60% tenía una dominancia doble; o sea que su estilo de pensamiento se ubica por igual en algunas de las si-guientes posibles combinaciones: A-B; C-D; A-D; A-C y B-C. El 30% tenía dominancia triple; es decir, su estilo de pensamiento era múltiple y caía en algunas de las siguientes posibilidades: A-B-C; B-C-D; C-D-A y D-A-B; mientras que sólo el 3% tenía cua-druple dominancia. De acuerdo con esta estadística, el 94% de los sujetos tenía dominancia en más de un área de pensamiento.
En una de las aplicaciones del modelo del cerebro total se ha encontrado que existe una relación claramente definida entre el tipo de dominancia y la preferencia ocupacional. Al respec-to, Herrmann ha reportado que las personas que tienen dominancia primaria en el cuadrante A, tienden a seleccionar ocupaciones tales como: ingeniero, médico, abogado, banquero, físico, quími-co, biólogo y matemático, entre otras.
Las personas que tienen dominancia en el cuadrante B, pre-fieren ocupaciones tales como las de: planificador, administra-dor, gerente y contador. Los del cuadrante C, se ubican en ocupaciones como: maestro, comunicador social, enfermero y tra-bajador social; mientras que quienes tienen dominancia en el cuadrante D, se deciden más por las siguientes ocupaciones: arquitecto, pintor, literato, compositor, diseñador gráfico, escultor y músico.
Hasta aquí se ha presentado una descripción breve de las características más resaltantes de los tres modelos de funciona-miento cerebral reportados en la literatura (bio-hemisférico, cerebro triuno y cerebro total). A continuación se discutirá la importancia que los hallazgos reportados en la literatura de la neurociencia tienen para la educación.
Implicaciones Educativas
Lateralidad y Aprendizaje
Uno de los aprendizajes que emergen de la presentación anterior es que existen dos modalidades de pensamiento: una ver-bal y otra no-verbal, representadas por los hemisferios cerebra-les izquierdo y derecho respectivamente. No obstante, los sistemas educativos de la mayoría de las sociedades occidentales tienden a privilegiar el desarrollo del hemisferio izquierdo. Esta tendencia puede ser claramente observada cuando se constata que las áreas curriculares que tienen mayor énfasis en la escue-la elemental son las de: lectura, escritura y aritmética; de-jando de esta manera la otra mitad de la potencialidad del indi-viduo con una posibilidad de desarrollo bastante limitada, por decir lo menos.
En general, la noción de que existen dos modalidades laterizadas de pensamiento sugiere que la enseñanza, ya sea a través de conferencia o de la imitación, afecta primariamente a uno de los dos hemisferios. Por lo tanto, el aprendizaje de cualquier área de contenido será más afectivo en la medida en que se activen ambas modalidades, mediante la presentación diversificada de dicho contenido y a través de la utilización de un currículo que estimule el desarrollo de ambos hemisferios de manera balan-ceada.
El sobre-énfasis del sistema educativo en el desarrollo del área lógico-verbal ha hecho aparecer, erróneamente, a dicha área como la determinante en el aprendizaje escolar; sin embargo, esta aparente superioridad del hemisferio izquierdo en el área lógico-verbal, no implica necesariamente superioridad en otras áreas, como la viso-espacial, por ejemplo. De hecho existen individuos que, por diferentes razones, están más orientadas hacia un tipo de procesamiento de información verbal; mientras que otros son más eficientes cuando trabajan con información no-verbal.
Estimulación del Hemisferio Derecho
Una de las enseñanzas que los educadores deben aprender, de los hallazgos reportados sobre la investigación en el área de la neurociencia, es que la efectividad de la instrucción aumenta en la medida en que el contenido se presenta no sólo en la modalidad verbal tradicional (estímulo al hemisferio izquier-do) sino también en la modalidad no verbal o figural (gráfica, imaginal, pictórica u otra), lo cual contribuirá a estimular el hemisferio derecho.
Lo anterior lleva a plantear la necesidad de utilizar en el aula de clase una estrategia instruccional mixta que combine las técnicas secuenciales, lineales, con otros enfoques que permitan a los alumnos ver pautas, hacer uso del pensamiento visual y espacial, y tratar con el todo, además de las partes. Al respecto, se podría utilizar las siguientes estrategias de enseñanza: el pensamiento visual, la fantasía, el lenguaje evo-cador, metáfora, la experiencia directa, el aprendizaje multi-sensorial y la música (ver VerLee, 1986)
Cerebro Triuno y Educación
Como ya se ha señalado, MacLean (1978, 1990) en su teoría del cerebro triuno interpreta el cerebro como un sistema formado por tres subsistemas: el reptiliano, el límbico y la neocorteza, los cuales interaccionan permanentemente para la producción de la conducta. Esta conceptualización enfatiza una visión holísticas del comportamiento en términos de sus procesos determinantes; de allí que considere que no es apropiado un estudio de dicho comportamiento a partir de los procesos parciales cognitivos o motivacionales que lo producen, sino como una totalidad. En consecuencia, comprender esta conceptualización del funcionamiento del cerebro tiene importantes implicaciones para la educación, por cuanto le puede servir al docente como base teórica para una interpretación más adecuada del proceso interactivo que ocurre en el aula de clase y para desarrollar un sistema de instrucción integrado que tome en cuenta las diferentes áreas del cerebro.
Para ilustrar el planteamiento anterior, Nummela y Rosen-gren (1986) plantean que se puede dar el caso de que un niño pudiera estar vivenciando un sentimiento de ira debido a una pelea con uno de sus compañeros, al mismo tiempo que podría estar tratando de comprender una instrucción compleja para la realización de una tarea. Este tipo de situación no es nueva; sin embargo, en el pasado su tratamiento era generalmente por separado; por ejemplo, el área afectiva era tratada independientemente de la dimensión cognitiva y viceversa.
Numera y Rosengren consideran que toda nueva información, o aprendizaje en general, envuelve un contenido emocional o está asociado con algún contexto emocional. De allí que cuando un docente quiere que un alumno aprenda algo, el sentimiento del estudiante hacia el educador, la escuela y la materia, interac-cionan con su habilidad para procesar la nueva información.
Por ejemplo, un estudiante que perciba el ambiente o clima de la clase como inseguro, hostil o amenazante, en lugar de estimulante, exitante o retador, experimentará una interferencia emocional en su intento por aprender.
Por su parte, Lozanov (1978) ha señalado que existen barre-ras para aprender, las cuales actúan como filtros emocionales que determinan la aceptación o rechazo de la nueva información por parte del estudiante. Estas barreras actúan como alarmas que se activan automáticamente, con un propósito de autoprotección y están relacionadas con fuentes externas de estímulos o con los estímulos propiamente dichos.
Lozanov piensa que la barrera surge cuando el estudiante percibe una falta de confianza en el docente: (a) como persona o como autoridad; (b) en cuanto a la habilidad intelectual y dominio del contenido de la lección; o (c) en relación con cual-quiera pregunta que pueda estar reñida con cuestiones religiosas o morales o con sistemas de creencias. El considera que estas barreras existen en forma permanente, tanto a nivel consciente como inconsciente, y cuando un estudiante las vivencia el foco de la atención se desplaza desde la lección y el profesor, hacia los sentimientos y fantasías internas.
La investigación en esta área parece apoyar la noción de que los sentimientos y el aprendizaje son inseparables, lo cual plantea la necesidad de que los docentes sean más sensibles a las barreras emocionales del aula de clase que potencialmente amenaza la calidad de la instrucción. En consecuencia, los docentes deben propiciar un clima psico-afectivo agradable, armónico y emocionalmente cálido que haga propicia una efectiva interacción docente-alumnos, y alumno-alumnos.
La enseñanza principal que los educadores deben derivar de esta teoría del cerebro triuno es la conveniencia de desarrollar estrategias instruccionales integradas, basadas en una nueva conceptualización del proceso de enseñanza-aprendizaje, que tome en cuenta que el alumno puede vivenciar el aprendizaje a dife-rentes niveles al mismo tiempo, incluyendo el nivel inconscien-te, y que estos procesos están en permanente actividad; es de-cir, los tres cerebros (reptiliano, límbico y neocorteza) influ-yen complementariamente en la efectividad del aprendizaje.
Cerebro Total y Educación
Del modelo de Herrmann se pueden deducir tres implicaciones principales para la educación. En primer lugar, el mismo podría ser utilizado como criterio para diseñar e instrumentar políti-cas de selección de estudiantes para la carrera de formación docente. Ello permitiría admitir alumnos mejores dotados para el estudio y desarrollo de la profesión de educador.
En segundo lugar, como criterio para la administración del currículo en la carrera de formación docente. Esto permitiría formar teórica y metodológicamente en este campo, a los estu-diantes de formación docente.
En tercer lugar, como criterio para fundamentar programas de entrenamiento de docentes en servicio; de esta manera los educadores se capacitarían para orientar el diseño y la práctica instruccional, de acuerdo con los postulados de este modelo, lo cual contribuiría a mejorar la calidad de la enseñanza y del aprendizaje.
Conclusión
De la exposición anterior se derivan dos conclusiones básicas, ellas son:
1. La neurociencia constituye un nuevo paradigma que permite analizar y explicar el comportamiento humano inteligente, desde tres perspectivas teóricas diferentes, pero que, al mismo tiempo, son complementarias. La característica más destacada en cada uno de los modelos presentados es la holonomía.
Esta condición se expresa en el mecanismo de funcio-namiento del cerebro en el cual relaciona las partes con el todo; es decir, existen hemisferios, áreas o cuadrantes que cumplen fun-ciones específicas, que caracterizan el comportamiento humano, pero éste, a su vez, requiere de todo el cerebro, para operar de manera óptima.
2. Los hallazgos de la neurociencia tienen implicaciones para la teoría y la práctica educativa. En el rimer caso, al ofrecer explicaciones novedosas que permiten profundizar en el conocimiento acerca de las condiciones bajo las cuales el aprendizaje puede ser más efectivo.
Desde el punto de vista de la práctica educativa, porque permitiría fundamentar el diseño de estrategias instruccionales no convencionales dirigidas a atender las diferentes dimensiones y el desarrollo de la creatividad.
Referencias
Austin de Beauport, E., y Díaz de Melasecca, A. (1994). Las tres caras de la mente. Caracas: Galac, S.A.
Gazzaniga, M. (1977). Review of the split brain. En M.C. Wit-trock (Ed.) The Human brain. Englewood Cliffs: Prentice-Hall, Inc.
Gazzaniga, M., y Sperry, R. (1967). Language after section of the cerebral commissure. Brain, 90, 131.
Herrmann, M. (1989). The creative brain. Búfalo: Brain books.
Lozanov. G. (1978). Suggestology and suggestopedia. Ponencia presentada en la II Conferencia Internacional sobre Aprendizaje y Enseñanza Acelerada por Sugestopia. Iowa, USA.
MacLean, P. (1978). Education and the brain. Chicago: Chicago Press.
MacLean, P. (1990). The triune brain evolution. New York: Plenun Press.
Nummela, R., y Rosegreen, T. (1986). The triune brain: A new paradigm for education. Journal of Humanistic Education and Developmen, 24, 3 98-102.
Restak, R. (1984). The brain. New York: Bantam books.
Ruiz-Bolívar, B., Gardié, O., Ismayel, A., Mendoza, Y., Monaste-rios, G., y Richter. (1994). Adaptación y validación de la encuesta de HBDI para evaluar la dominancia cerebral: Un estu-dio preliminar.
Sperry, R. (1973). Lateral specialization of cerebral function in the surgically separated hemispheres. en F.J. McGuigan (Ed.). The Psychophi-sioly of the thinking. New York: Academic Press.
Sperry, R., Bogen, J., y Vogen, P. (1970). Syndrome of hemisphe-re deconection. En P. Bailey and R.L. Fial (Eds.). Proceding American Psychologist, 23, 10, 344-346.
Sperry, R., Gazzaniga, M., y Bogen, J. (1969). Interhemispheric relationships: The neocortical commissures, syndromesof he-misphere disconnection. Handbook of Clinical Neurology, 4, 273-290.
VerLee, W.L. (1986). Aprender con todo el cerebro. Barcelona (España): Martínez-Roca.
Wittrock, M.C. (1977). The human brain. Englewood Cliffs (New Jersey): Printice-Hall, Inc.


El Autor
Carlos Ruiz Bolívar, PhD
(Artículo publicado en internet, revista paradigma.org)

4/10/07

Experiencia de aplicación en una Universidad

Descripción de la experiencia
El conocimiento de la dominancia cerebral propia permitió a los alumnos un salto en su autoconocimiento personal en cuanto a fortalezas y debilidades naturales en su estilo de pensamiento (y de aprendizaje)
Se les presentó los conceptos, principios y principales hallazgos de esta tecnología de punta respecto al cuadrante de la corteza cerebral que ofrece por naturaleza menos resistencia eléctrica en la comunicación neuronal y las implicaciones prácticas para su desarrollo personal, profesional y desempeño en clase.
Dado que no existía un presupuesto asignado para realizar el test al alumno, aplicando un diagnóstico sencillo y mi observación definí la dominancia de cada uno de ellos.
Esto trajo una experiencia del tipo “a-ha” en ellos y les ayudo en su desempeño e interés en las materias y les ayudó para entender a sus compañeros y formar equipos de trabajo más balanceados.
Como parte de los talleres, los alumnos realizaron trabajos colaborativos en campo en los cuales para la definición de los equipos se tomó en cuenta la variedad de las carreras y la complementariedad de la dominancia cerebral de los participantes.
Aplicamos los conceptos de la tecnología a los conceptos que se fueron aprendiendo en clase como por ejemplo: dominancias adecuadas para ser emprendedores, creatividad, análisis de problemas, estilos de liderazgo, tendencias ganar-ganar, proactividad y estrategia.
Empezaron a incorporar el lenguaje de la tecnología en su análisis y aprendizaje diario.
Como profesor es muy importante conocer la dominancia de uno ya que esta dictará la forma y el estilo en que llevemos la clase; por naturaleza (sin darnos cuenta) tendemos a hacer muy relevante la enseñanza a un tipo de alumnos y poco relevante a otros. Con esta tecnología podemos adecuar la enseñanza para hacerla relevante a todos los alumnos y por consecuencia generar el interés y la apropiación que permita el aprendizaje centrado en el alumno.

Resultados
1.-Autoconocimiento personal del alumno
Impacto en:
2.-Interés y enfoque en las materias (y aún en su carrera)
3.- Desempeño académico
4.- Conocimiento de sus compañeros
5.- Habilidades para formar equipos y trabajar más efectivamente en colaboración
Incluyo algunos comentarios que hicieron libremente alumnos en blackboard:
Stephanie:” pues yo creo que si sirve, a mi se me hizo muy interesante por que no pensé que se pudiera identificar a una persona, ya tan específicamente… como alumna para poder relacionarme con mis compañeros, saber como son, como es su persona, también con los profesores para saber si es estricto o si es más flexible y utilizarlo como una herramienta de ayuda”
Mercedes: “te ayuda a darte una referencia de las personas y cómo llegar a tratarlas, aún así, es necesario que tengas un mayor trato para realmente conocer su perfil y mejorar así el trabajo en equipo”
Víctor:“este sistema interesante y práctico que sirve de referencia para ayudar a establecer parámetros del perfil de las personas”
6.-Un mejor entendimiento entre los alumnos y el profesor

Conclusión
La tecnología de dominancia cerebral Benziger tiene mucho potencial para impactar la mejora del modelo educativo en:

El aprendizaje centrado en el alumno
El aprendizaje colaborativo
El desempeño académico
El desempeño y efectividad del profesor
La correcta decisión de carrera y campo profesional
El involucrar y afirmar a los padres de familia en la carrera y campo profesional de sus hijos